Habacuc 3:2

Los tiempos que vivimos son difíciles y peligrosos. Tal parece que nuestra sociedad estuviera marcada por una anarquía que, aunque favorece a pocos, nos afecta a muchos.

Esta situación es cada vez más compleja. Crímenes, robos, violencia, familias desintegradas, y una economía que no brinda muchas esperanzas es el pan de cada día.

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